La vi el miércoles pasado, ella caminaba tan despreocupadamente mientras asía el celular ;al verla evoqué las imágenes que guardaba en el fondo de mis recuerdos. Me pareció curioso pues en ellos ella siempre estaba acompañada por un par de amigas y siempre estaba al medio como si temiera que algun mozo se le lanzara de solo apreciarla, pues era hermosa y ella sabía que lo era ,quizá un defecto que pasé por alto. La vi tan sola pero igual de bella con ese cabello suelto y esos ojos marrones que le daban esa extraña belleza con la que embelezaba a cualquiera, y mientras me acercaba a ella supe cada vez más con cada paso que, por alguna extraña razón ,ya había dejado de ser mi sempiterna niña, aquella a la alguna vez compuse un triste pero dignísimo poema y a la que alguna vez amé en demasía sin atisbar siquiera lo fútil de mi pretención.
No atiné a llamarla pues ya hacían varios años que no nos hablabamos por razones muy mías y también de ella, sobre todo de ella, y la dejé pasar pero su imagen se quedó, no me abandonó como probablemente su recuerdo jamas hará. Lo más probable es que la siga viendo y que también la siga dejando ir pues como todo recuerdo forma parte del pasado de mi pasado.

1 comentario:
La vi de soslayo pues no quería que sintiera mi mirada. Ahora me pregunto como puede un recuerdo sentir si nunca ha sentido en el sentido estricto de la palabra.
Publicar un comentario